domingo, 14 de agosto de 2016



El Modelo o Enfoque Pedagógico Humanista, toma como eje de trabajo, las potenciales innatas de la persona (educando) con el objetivo de desarrollar al máximo la individualización - que no significa formarlo aisladamente -, sino trabajar a la persona como totalidad del proceso de enseñanza - aprendizaje. En otras palabras, humanizar al hombre más allá de cualquier avance cuantitativo, privilegiando por lo tanto, el desarrollo cualitativo que le permita transformar el entorno en el que vive y asegurarse una mejor calidad de vida. Al respecto, agrega  Cardona: "El ser humano está constituido originariamente (ontológicamente) por su esencia racional, pero se auto constituye dinámicamente (éticamente) mediante su obrar libre que va conformando su modo de ser propio, su carácter: su ethos". Sabemos que esto no es fácil, pero tampoco imposible más aún si consideramos nuestra heterogénea realidad peruana, que afronta históricamente problemas medulares como la corrupción, la inequidad  y la violencia social que ha crecido de forma alarmante en esta última década. Este es nuestro reto como país, y en medio de esas circunstancias la escuela esta llamada a contribuir en la visión de futuro de nuestro Perú, a través de la formación de personas con un enorme sentido de responsabilidad social  y esto sólo es posible con una auténtica y sólida educación en valores y un comportamiento ético que tome en serio a las personas (educando) en su dignidad, en sus aspiraciones.
Por eso el objetivo fundamental de los centros de enseñanza media debe ser educar, formar hombres íntegros, personas: tarea que no se puede cumplir sin la cooperación de la inteligencia y de la libertad de cada uno. Para eso hay que apelar a la persona. El alumno no es un ordenador, donde se entrega una carga de información codificada, y luego, pulsando determinados resortes, se obtiene la respuesta deseada. Se trata, por el contrario, de solicitar la inteligencia - y no sólo ni primordial mente la razón cuantificadora - y la libertad personales, de desarrollar sólidas virtudes intelectuales y morales. Virtudes que, para ser tales, han de estar armónicamente ordenadas al fin del hombre, de la persona, han de estar integradas entre sí y dirigidas al bien.

El Modelo o Enfoque Pedagógico Humanista(1), posee tres principios fundamentales para asegurar una educación personalizada del educando: el primero de ellos es la SINGULARIDAD que considera al ser humano como único e irrepetible; el segundo, la AUTONOMÍA desarrollando en el estudiante la capacidad de elegir y hacer con responsabilidad; por último, la APERTURA, utilizando la comunicación y el diálogo como herramientas eficaces para una sana convivencia, construyendo una cultura de paz y fortaleciendo la democracia como modelo de sociedad.

Por otro lado, este enfoque pedagógico prioriza la educación personalizada del educando, atendiendo sus diferentes dimensiones humanas, así tenemos: la dimensión SOMÁTICA que busca la formación del cuerpo desde lo físico hasta lo mental, otra es la dimensión AFECTIVA, modelando los sentimientos y afectos de la persona para que se integre positiva mente en su medio familiar y social,  también le interesa la dimensión INTELECTIVA - COGNOSCITIVA del estudiante , procurando la formación de la inteligencia tomando en cuenta las habilidades innatas de la persona y utilizando las nuevas teorías del conocimiento para elevar el nivel intelectual del hombre, recurso básico para una auténtica revolución y transformación social. Asimismo, le preocupa desarrollar en el alumno, la dimensión VOLITIVA buscando que este ejerza su voluntad con libertad, que importante resulta en esto tiempos hablar de esta dimensión humana, un buen número de  adolescentes y jóvenes que se encuentra en formación escolar carecen de falta de voluntad para el estudio, ha ingresado en ellos cierto conformismo y buscan casi siempre el camino más fácil para alcanzar sus objetivos, indudablemente no podemos negar que es la sociedad la que les presenta esos modelos de distintas maneras, de ahí la necesidad que el educador procure formar en ellos hábitos perfectivos para su óptima realización personal, ya que el hábito es un elemento primordialmente ético, el hábito es la especificación del modo de ser de una persona. Por último, tenemos la dimensión TRASCENDENTE del hombre, brindando una formación coherente de vida, es decir, urge desarrollar en el adolescente una toma de conciencia de acuerdo a su grado de madurez que le asegure una vida fructífera para su realización personal viviendo en sociedad.

Como podemos darnos cuenta, hablar de una educación personalizada en una realidad como la nuestra, no es fácil. Es la escuela la que debe replantear el proceso de formación escolar a través de los educadores, pero incluyendo verdaderamente en este, al alumno y a su familia como actores educativos y protagonistas de la historia de la humanidad.

Inicios del humanismo


El Humanismo pedagógico (siglo XVI) 
La Edad Media finaliza en 1453(caída de Bizancio ante el poder otomano) o1492 (descubrimiento de América) sen la división tradicional de los periodos históricos. Le sucede el Renacimiento y Humanismo durante los siglos XV y XVI, época en la que se pretende recuperar el legado de la civilización clásica de Grecia y Roma. Será en Italia, donde se inicie este proceso en elsiglo XV (Quattrocento) y se extenderá a Europa en elXVI. Aunque los humanistas argumentaban contra la Escolástica medieval, en realidad, solamente negaban su etapa final y decadente; en su momento de esplendor (siglo XIII) había conciliado la fe cristiana con el pensamiento aristotélico y anteriormente con el platonismo. El Humanismo se fundamentó en una renovación filológica. Impulsó el estudio del latín y del griego con el objetivo de leer a los clásicos en sus lenguas originales.No se dejó de lado el carácter religioso de la cultura porque el humanismo mantenía sus raíces cristianas, de esta manera, una prioridad filológica fue la restitución de la Biblia a su redacción en latín, griego y arameo, con el fin de superar el filtro de la versión canónica y latina de San Jerónimo (siglo IV): en este camino, destaca la labor del español cardenal Cisneros que impulsó la publicación de la Biblia políglota. Se mantuvo la disputa entre los partidarios de integrar fe y saber pagano, y quienes se oponían, polémica que hundías sus raíces en los escritos de los primeros Padres de la Iglesia (siglos I-IV). Tanto humanistas comola patrística (San Agustín de Hiponaen especial), defendían el valor de lossaberes clásicos para la fe cristiana, argüían que los sabios paganos habían visto, en su vida y en sus tratados filosóficos y científicos , la verdad, de una manera parcial, con algunos errores, por tanto, si la verdad procede de Dios, los antiguos habían alcanzado, parcialmente, la sabiduría divina. Los contrarios a esta opción encontraban graves peligros para la religión en los saberes paganos, porque éstos podían corromper la fe y alejar al creyente de la verdad y de Dios.